¿Por qué es importante constituir una comunidad de propietarios?
- Gestión eficiente de los recursos, permitiendo administrar adecuadamente los gastos y presupuestos.
- Conservación de las zonas comunes, promoviendo el mantenimiento y mejora de los espacios compartidos.
- Resolución de conflictos, mediante mecanismos para la toma de decisiones y resolución de disputas.
- Acceso a servicios y subvenciones, pues facilita la contratación de proveedores y la solicitud de ayudas públicas.
- Cumplimiento legal, como una de las ventajas más importantes, ya que se evita sanciones y problemas legales derivados de la falta de organización en una comunidad de propietarios.
Requisitos para la constitución de una comunidad de propietarios
Antes de iniciar el proceso formal de constitución, es necesario cumplir ciertos requisitos:
Condiciones previas: ¿qué se necesita antes de constituirla?
- Existencia de un inmueble dividido en propiedad horizontal. Es decir, el edificio debe contar con distintas viviendas, locales o plazas de garaje con propietarios diferentes.
- Acuerdo entre los propietarios: debe haber un consenso mínimo entre los vecinos para formalizar la comunidad.
- Identificación de los propietarios, mediante una lista actualizada de los titulares de cada propiedad.
- Disponibilidad de los estatutos, que no son obligatorios, pero sí recomendables. Se trata de un documento que establezca normas específicas de convivencia y gestión dentro de la comunidad de propietarios.
¿Quién puede ser parte de una comunidad de propietarios?
Todos los titulares de un derecho de propiedad sobre un inmueble en régimen de propiedad horizontal pueden formar parte de la comunidad. Esto incluye:
- Propietarios de viviendas.
- Titulares de locales comerciales.
- Dueños de plazas de garaje o trasteros.
¿Qué hacer si tu comunidad de propietarios no está constituida formalmente?
Estas son algunas de las implicaciones legales de no tener una comunidad constituida:
- Dificultad para gestionar gastos y contratar servicios.
- Imposibilidad de realizar mejoras o reparaciones en zonas comunes.
- Conflictos entre propietarios sin mecanismos de resolución claros.
- Riesgo de sanciones legales por incumplimiento de normativas.
Pasos para constituir una comunidad de propietarios
1. Convocar la junta de propietarios
El primer paso es reunir a todos los propietarios en una junta constitutiva.
- Se debe convocar a todos los propietarios con antelación suficiente.
- La convocatoria debe incluir el orden del día con los puntos a tratar.
- Se recomienda contar con la asistencia de un administrador de fincas para asesorar en el proceso.
2. Redactar y aprobar los estatutos de la comunidad (Opcional)
Aunque no es obligatorio, es recomendable establecer unos estatutos donde se definan:
- Normas de convivencia.
- Uso de zonas comunes.
- Criterios para el reparto de gastos.
- Procedimientos para la toma de decisiones.
3. Elegir al presidente y los cargos de la comunidad
- Presidente, quien representa legalmente a la comunidad.
- Vicepresidente (opcional), quien apoya al presidente en sus funciones.
- Administrador y/o secretario, quien se encarga de la gestión económica y documental.
4. Inscripción de la comunidad en el registro correspondiente
Para formalizar la comunidad, es necesario:
- Obtener el NIF (Número de Identificación Fiscal) en Hacienda.
- Abrir una cuenta bancaria a nombre de la comunidad.
- Obtener el libro de actas registrado por el registro de la propiedad.
- Formalizar los estatutos ante notario (opcional).
Derechos y obligaciones de los propietarios en la comunidad
Los propietarios tienen una serie de derechos y deberes que deben cumplir:
- Derechos:
- Participar en las juntas y decisiones.
- Usar las zonas comunes según las normas establecidas.
- Exigir transparencia en la gestión económica.
- Obligaciones:
- Contribuir a los gastos de mantenimiento.
- Cumplir con las normas de convivencia.
- Respetar los acuerdos adoptados en junta.

Conflictos comunes en las comunidades de propietarios
Entre los problemas más habituales en una comunidad de vecinos se encuentran:
- Impagos de cuotas por parte de algunos propietarios.
- Problemas de convivencia entre vecinos.
- Disputas sobre el uso de zonas comunes.
- Diferencias en la aprobación de obras o mejoras.
- Falta de transparencia en la gestión económica.
Para resolver estos conflictos, se recomienda acudir a la mediación, seguir los procedimientos establecidos en los estatutos o, en casos graves, recurrir a la vía legal.
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Consejos para mantener una comunidad de propietarios funcional
Para garantizar el buen funcionamiento de la comunidad de vecinos es imprescindible:
- Mantener una comunicación fluida entre propietarios.
- Realizar reuniones periódicas y lleva un registro de acuerdos.
- Asegurar una gestión económica transparente.
- Cumplir con el mantenimiento preventivo del edificio.
- Contratar un administrador de fincas si es necesario.
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